Anclajes

Objetivos de los anclajes

Acceder a estados deseados y asociarlos mediante un ancla a un movimiento, presión en el cuerpo, palabra, imagen, etc. Para poder disponer de ellos en situaciones de falta de recursos (conflictos desencadenantes/programantes)  y cambiar la programación.

Un Ancla es un enlace entre un estímulo y una respuesta

El original y más célebre ejemplo de condicionamiento clásico involucraba el condicionamiento salivario de los perros de Pavlov. Durante sus investigaciones sobre la fisiología de la digestión en los perros, Pavlov notó que, en vez de simplemente salivar al presentárseles una ración de carne en polvo (una respuesta innata al alimento, que él llamaba la respuesta incondicional), los perros comenzaban a salivar en presencia del técnico de laboratorio que normalmente los alimentaba. De esta observación, predijo que, si un estímulo particular estaba presente cuando al perro se le proporcionara su ración de alimento, entonces este estímulo se asociaría al alimento y provocaría salivación por sí mismo.

En su experimento inicial, Pavlov utilizó un metrónomo (a 100 golpes por minuto, aunque popularmente se cree que utilizó una campana) para llamar a los perros a comer, y, después de varias repeticiones, los perros comenzaron a salivar en respuesta al metrónomo (aparato que utilizan los músicos para marcar el ritmo), aun cuando la comida no estabas presente.

Aplicación en el Bioanálisis e Inversión emocional

En el Bioanálisis e Inversión Emocional «BIE», es un elemento clave para cambiar la emoción oculta de la persona, es como introducir un virus en un programa para que lo descodifique totalmente y lo configure de una forma diferente; en este caso, el virus será uno o varios recursos que a la persona le faltan en la experiencia de la Impronta o en varias experiencias programantes o del día a día.

Las bases de la reprogramación neuro sensorial

  1. Deshacer el patrón conductual o cognitivo repetitivo. Mediante protocolos que bloquean al hemisferio lógico y entran directamente al derecho, modificando la convicción frente a la significación del acontecimiento.
  2. Si se altera el ordenamiento sensorial mediante el cual se graban las emociones, la emoción cambia. Toda persona, guarda una secuencia fija de ordenamiento de las modalidades sensoriales Visual, Auditiva o Kinético que le permite reconocer su emoción.
  3. Cuando se deshace la gestalt (forma), con que se ordenaron, en los recuerdos, la figura protagónica y el fondo, la emoción, cambia. Las personas no pueden recordar todos los elementos involucrados en las figuras holográficas, con que el cerebro guardó la experiencia. Al pedir que observe elementos que no recordaba el cerebro desaprende la antigua gestalt y graba una nueva.
  4. Cuando la persona aprende a contemplar sin juzgar sus experiencias, mediante un desdoblamiento intencional la emoción se desdramatiza y cambia. Esto sucede así porque nos afectan los recuerdos que son actuados, aquellos donde no nos observamos, por lo tanto estamos asociados a ellos. Por eso los volvemos a vivir cuando los recordamos y dejamos de hacerlo cuando los observamos. Entonces literalmente tomamos distancia de ellos.
  5. Los recuerdos vividos se modifican si alteramos el orden de situación de los elementos sensoriales que los conforman. Las modalidades VAK poseen submodalidades que las matizan. Los recuerdos frescos, aparecen como escenas coloridas, iluminadas y brillantez. Un recuerdo se mantiene fresco, a fuerza de revivirlo. Cuando olvidamos, las escenas se tornan grises, oscuras, brumosas y los sonidos se distorsionan. Logramos olvidar intencionalmente si aceleramos el proceso natural del olvido.
  6. Si anclamos una experiencia a un canal sensorial, el sentimiento de esta se repetirá al activar el ancla. Esto sucede de manera natural cuando viajamos para olvidar un problema que nos deprimía. Los nuevos estímulos, anclarán la emoción placentera del viaje y cuando pretendemos recordar el problema, en el lugar donde estamos. Los disparadores de la emoción placentera harán imposible sentir tristeza.