Javier Aragone

Montevideo, Uruguay

En Abril del 2017 hice el N4 sobre las creencias y obtuve simultáneamente el Master en PNL en Buenos Aires con María Jesús Solavera y fue una gran experiencia que merece algunos comentarios. Primero que nada es un curso que uno “se lo lleva puesto” porque si bien hay partes teóricas, la mayoría son modelos de aplicación concretas y sus prácticas, continuas. O sea, la profe hace la demo con alguien del grupo, y enseguida pasamos a practicar eso mismo entre nosotros, en ambos roles, como cliente eventual y como acompañante o terapeuta. Así que vamos aprendiendo la técnica por un lado, y por el otro trabajamos con nosotros mismos, uno mismo.

Y es muy importante que así sea en este campo de las creencias.

En el  curso se va entrando gradualmente en la detección de creencias, hasta llegar alrededor del 3º día conectar y descubrir las 2 o 3 creencias estructurales profundas e inconscientes que todos tenemos y determinan luego todas las demás, y por ende nuestro destino. Es muy fuerte eso.

Y muy sanador. Porque al otro día se empieza a trabajar enseguida con el cambio de creencias, técnicas poderosas, y fáciles de aplicar.

Y luego potenciar nuevas creencias. Y tener más en claro por dónde, para y porqué quiero mis mejorías y logro de objetivos.

Aprendí en este curso cantidad de técnicas muy valiosas, pero que se convierten en recursos adquiridos por la práctica que en el mismo y continuamente vamos haciendo de ellas. Recursos que sirven para uno mismo, y a la vez para todos los que trabajamos con clientes, acompañamientos, biodecodificación y terapia.

Por mencionar algunos de estos recursos, tenemos el Swish, los metaprogramas, el metamodelo IV del lenguaje, la rayuela de creencias, el círculo de excelencia (para potenciar y acrecentar lo que uno quiera), el encuentro con los 3 mentores internos (que nos guían para bien), el encuentro con la sombra (para poder integrarla), cómo convertir el o los fracasos en éxito (verdadera disolución casi atómica de la molécula de fracaso para luego recrearla en molécula de éxito), la programación eficaz de objetivos (y cómo se cumplen luego naturalmente, sin esfuerzos, de manera espontánea, es una maravilla), y la importante reimpronta, donde aquí se trabajan los conflictos en su origen (los estructurantes y programantes en bio), y se los sana produciendo un cambio profundo en la historia personal. Y como eso que era original ocurrido en nuestra infancia influenció y afecto el resto de nuestra vida (sea en síntomas, conductas, “destino”), al cambiarlo, cambia por ende nuestra historia, y nuestro presente.

Al respecto fue impactante como en la demo de la reimpronta una compañera la hizo presentando su caso de eccema desde 2ª falange del dedo meñique hasta la muñeca. Luego de la reimpronta entró en rápida vagotonía. Al día siguiente la lesión de eccema se había reducido a la mitad. Al otro día estaba aún más chica y la úlcera que tenía había cerrado. Días después solo quedaba un puntito, que seguramente en poco más de tiempo también remitiría.

Si bien el curso es óptimo por los contenidos, también lo es por la forma en que lo imparte María Jesús, con empatía, con sencillez, y a la vez con firmeza y solvencia profesional. Generosa en brindar su guía y conocimientos. No deja preguntas sin respuestas. Nos muestra en su accionar su arte, entendiéndose que “el arte es la experiencia unificada”.

Muy, muy pero muy recomendable este curso. Colmó mis expectativas y más. Tan enriquecedor es que probablemente lo repita. Así que, si estás leyendo esto, anímate, decídete y hazlo, que en todo sentido vale la pena.

 

 

Testimonio V.M.

“En el curso B.I.P. de Noviembre en Buenos Aires, yo presentaba una crisis de Diverticulitis, con un acompañamiento de  Maria Jesus durante el curso el dolor (que era fuerte!)  disminuyó en un70% ese mismo dia. Al día siguiente, y siguiendo la metodología BIP el dolor desapareció!!!

Tan agradecida estoy, tanto por su acompañamiento como por su sabiduría y contención! Realmente genial y lo recomiendo totalmente. La sesión del día siguiente fue el envio de recursos a mi abuelo de quien era yaciente y que murió de ascitis.

Nuevamente agradezco tu generosidad, María Jesus, tu paciencia y tu dulzura. estaré en Buenos Aires en febrero para continuar con esto.

Miles de bendiciones!!!!!!!!!! gracias gracias gracias!!!!!!

Testimonio J.A.

Te quería comentar sobre el curso BIP. Me resultó genial por los rápidos resultados y sus múltiples aplicaciones. Fácil de usar enseguida se “sanan” las emociones y sentimientos penosos y conflictivos, dadores de síntomas u otros malestares. Se sienten inmediatos alivios.

También con el test bidigital resulta maravilloso para detectar los factores de estrés, estén donde estén, y entonces rápidamente ubicados se va a trabajar los conflictos que los generaron, sean desencadenantes o programantes.

Asimismo resulta muy eficaz para acelerar la cura de adicciones, sea a sustancias, personas o circunstancias.

En fin, estoy muy contento de haber aprendido esto y poderlo aplicar enseguida. Curso valioso que recomiendo a los que estén en el camino de la terapia y/o sanación. Simplemente, gracias!!!!

Testimonio V.L.

Ayer cuando regrese a casa después de pasar la noche con unos amigos, nos encontramos a mi hija llorando disgustada por un conflicto que se le repite a menudo con el novio. Me estuvo explicando lo sucedido y tiempo me faltó para aplicar el “movimiento ocular rápido” hasta que se fue tranquilizando, sencillamente fue maravilloso y gratificante ver los resultados en una persona que esta desolada y en 1 o 2 barridos se calma y empieza a ver las cosas desde la tranquilidad. Solo quería Ma Jesús compartir contigo y volver a darte las gracias porque esta técnica es rápida, precisa y de gran utilidad!!

Testimonio H.R.

“Rota, desnuda, sola. Así se sentía aquella mañana, una mañana más de esas en las que no recordaba si el dolor había sido la causa del despertar o consecuencia de él. Quizá una vez más había tenido pesadillas y éstas se habían entremezclado con el malestar continuo que últimamente le acompañaba cada hora, cada minuto de su tiempo.

El dolor del cuerpo se había trasladado al alma y por el momento no se podía remediar. La única salida era el apego a la rutina, a la supervivencia como fuerza mayor, para así soportar ese malestar teñido de desidia,  indiferencia, de desapego a la vida. Para alguien que tan intensamente lo había vivido todo era difícil reconocer ese estado, reconocerse a sí misma en esa desazón. Pero tenía que aceptarlo como parte del camino y seguir adelante, como siempre había hecho, sola y con esa fuerza natural que brotaba de su cuerpo en los momentos difíciles.

Y de nuevo sola se encontraba porque no podía ser de otra manera, porque la relación con el otro le costaba, le dolía y prefería mantenerse a cierta distancia para sentirse protegida y no deteriorar los cada vez más frágiles lazos con el entorno. Siempre había tendido a sentirse defraudada por las personas, no era nada nuevo, pero antes tenía otros frentes a los que agarrarse, sobre todo en los espacios de activismo social y camaradería en los que participaba activamente. Ahora no.

En los últimos años marcados por su mala salud y la obligada reclusión su lucha había sido contra la amargura y el resentimiento y a estas alturas no se iba a rendir tan fácilmente. Uno, dos, tres… y se levantó con dificultad de la cama, a pesar de llevar ya dos horas despierta, observando la oscuridad. Un días más por delante con el ánimo roto, el dolor y la fuerza del mundo a cuestas y la esperanza de que se acabe pronto este tramo del camino, duro, agreste, difícil, revelador.”

Este breve relato lo escribí en segunda persona, pero hablando de mi misma dos años después de que me diagnosticaran una inmunodeficiencia severa y sus consecuentes primas hermanas: la fibromialgia i la fatiga crónica. Diversas terapias alternativas y el acompañamiento de Maria Jesús fueron fundamentales en mi recuperación. A través de las sesiones personalizadas, que combiné con la formación en PNL y Bioneuroemoción, fui trabajando los conflictos emocionales relacionados con los diversos síntomas y, sobre todo, el transgeneracional (cargas y herencias que llevamos de nuestros ancestros). Este último aspecto, en mi caso, fue determinante. Y es curioso, porque desde diversas ramas de la medicina coinciden en que el origen de mi “enfermedad” es genético.

En cinco años me ha cambiado la salud, aunque sigo trabajando ciertas tendencias y debilidades. Raramente cojo una baja, mientras hubo una época en que una vez al mes caía enferma. De la bronquitis crónica apenas si queda un leve resfriado al año. En ese sentido el vuelco es brutal, ya que las vías respiratorias siempre fueron mi punto débil, desde pequeñita, y ahora estoy mejor que nunca. Las infecciones de orina y riñones han ido a menos. Aún tengo una debilidad renal que sigo trabajando y mejorando día a día. Del dolor en la mitad derecha del cuerpo estoy mucho mejor. Tengo unas pequeñas crisis dos o tres veces al año, pero me recupero rápido y cuando estoy bien voy al gimnasio y he empezado a salir a correr con mi joven y vigoroso pastor alemán, algo que no había hecho en la vida. El agotamiento ha disminuido hasta prácticamente desaparecer, aunque debo cuidarme e intentar llevar una vida equilibrada y tranquila (algo que aún no he logrado, lo confieso).

Pero lo más importante es que, a través de este camino, la conciencia cambia y se enriquece. Queda mucho por aprender, pero paulatinamente entiendes mejor las cosas, y eso te da paz y amor hacia ti y hacia los que te rodean. Gracias, Maria Jesús, por acompañarme.

Testimonio de X.Z.A.

Yo padecía insomnio muy fuerte desde los 25 años de edad;  me despertaba de 1 a tres horas en las madrugadas, y ello sucedía tres o cuatro veces por semana. De 4 a 6 veces al mes, durante 15 o 20 años, recurrí a soporíferos principalmente,  ya que ocupaba descansar para poder trabajar al día siguiente. Consideraba que era mejor levantarme con los efectos secundarios de aquellos medicamentos que levantarme enojado conmigo y con mi entorno, por no haber dormido lo indispensable.

Incluso en el año 2009 o 2010, ya desesperado por tanto año de insomnio, acudí a una Clínica del Sueño, en la ciudad de México, en la que me hicieron estudios, y se determinó que tenía un problema en mi cerebro, ya que al entrar en la segunda fase del sueño, ésta no entraba bien por un “brinco” que la generaba, y ello invariablemente me despertaba.

Mi problema médico, me dijeron, se equipara al funcionar de un carro automático: la primera velocidad arranca bien (primera fase del sueño), pero al querer entrar en automático la segunda velocidad (segunda fase del sueño)  hay una falla que hace que el carro se jalonee y   brinque.

Teniendo yo 50 cincuenta años, conocí a MARIA JESUS  SOLAVERA GRAU, en abril del año 2013, en Guadalajara, Jalisco, en un Curso de Biodescodificación, ahora bioneuroemoción. Estaba en ese tiempo muy interesado en el tema  (y ahora lo estoy más), y decidí someterme a una Sesión con ella.

La sesión fue muy intensa y sorprendente; me ayudó a ubicar la fuente emocional de mi insomnio, comprendí la trascendencia de los conflictos vividos poco antes de que detonara mi  padecimiento,  me ayudó a liberarlos a través de los ejercicios que me aplicó en dicha sesión, y de inmediato mejoré un 50 cincuenta por ciento mi calidad de sueño, y dejé de tomar desde entonces (y hasta la fecha)  soporíferos y todo tipo de inductores del sueño.

En diciembre de ese mismo año 2013, en Varadero, Cuba, me sometí a una nueva Sesión con Maria Jesús, enfocada ahora a mi trans generacional, para descubrir cómo había influido ello en el detonar del insomnio a mis  25 años.

Visualicé por primera vez a mis bisabuelos, a mis abuelos, a mis padres, y entendí sus vidas, sus  conductas, y comprendí cómo sus creencias, sus paradigmas, sus experiencias vividas, habían influido en mi enfermedad. Los liberé con ayuda de Maria Jesús, tomé conciencia de todo ello, bajo otra perspectiva: la de la comprensión y del perdón incondicional a mí mismo.

A partir de esa segunda sesión, mi insomnio mejoró en un ¡! 90% o 95% ¡!!!, y ello trajo consigo hasta la fecha una mejor calidad de vida, un mejor desempeño en mis relaciones personales, familiares y profesionales.

Desde entonces, cada dos o tres meses me despierto por insomnio, pero comprendo la causa que lo genera, y me vuelvo a dormir casi de inmediato. Sé que nunca más volveré a tomar medicamentos para el sueño.

Mil Gracias Maria Jesús por tu  ayuda.

Testimonio: Desesperado

Testimonio: Soy un hombre diestro, casado de hace 17 años con una mujer 12 años menor que yo, tenemos dos hijos varones. El motivo de mi consulta es la falta de apetito sexual hacia mi esposa, para mi es poco atractivo tener relaciones sexuales con ella.

María Jesús inicia el análisis del árbol, posiciones perceptivas e hipnosis, encontrando un punto en que mi esposa rechaza el tener relaciones alegando estar cansada, situación en la que me siento profundamente herido, y que poco a poco va haciendo que disminuya mi apetito sexual. Adicionalmente como me encuentro sumamente enamorado de mi esposa, me siento culpable si muestro deseos hacia otras mujeres, por lo que en general sufro una disminución generalizada del apetito sexual.

Después de la sesión he reiniciado la actividad sexual con mi esposa, Aún no normalmente pero si de forma satisfactoria.

Testimonio de M.C.

Mi demanda para MJ era rebajar un importante sobrepeso, ya había probado con diferentes terapias sin ningún resultado satisfactorio y decidí probar con la hipnosis, hicimos dos sesiones, en las cuales María Jesús me comentó que utilizó también PNL para reforzar el tratamiento, a partir de la primera sesión, empecé a experimentar un estado diferente en general, ya no sentía esa ansiedad antes de comer y podía hacerlo tranquilamente, poniendo conciencia en los alimentos que comía, al desaparecer la ansiedad comía menos cantidades y empecé a perder peso poco a poco, a los dos meses había perdido ocho kilos, también me motivaba a comer menos mi nueva imagen, en la actualidad llevo perdidos 19 kilos y combino alimentos para mantener una dieta equilibrada.

Testimonio de S.R.

Cuando contacté con María Jesús Solavera por primera vez fue, por recomendación de un amigo mío que fue alumno suyo de Pnl; Tenía una adicción enorme al tabaco (casi dos cartones al día), era encender un nuevo cigarrillo con el anterior aún encendido, el médico me puso un ultimátum ya que me ahogaba al respirar, mi esposa también se quejaba constantemente y nos provocaba muchas discusiones, mal olor en la ropa, quemaduras en camisas y pantalones, dientes amarillentos, incluso conducía fumando, desestimando el riesgo que esto comporta, en fin, solicite tratamiento de hipnosis ya que había leído que funcionaba muy bien para dejar de fumar. Me sorprendió mucho la propuesta de Mj de reducir la cantidad de cigarrillos inicialmente, sin dejar totalmente el hábito, no me lo esperaba y eso me gustó, así que en las dos semanas siguientes después de la primera sesión, puede espaciar la frecuencia con la que fumaba y después de la segunda sesión rebajé la cantidad de cigarrillos a 10 al día; hicimos una tercera sesión a los dos meses y actualmente estoy fumando un cigarrillo después de cada comida, así me siento bien. Gracias María

Testimonio de R.D.

Hace tres años, tenía un problema importante que perduraba desde mi infancia y no podía resolver, lo había intentado todo y no me funcionaba nada, de pequeña mi mamá me untaba las uñas con pimienta, otras veces con ajo y hacía una olor espantosa pero no detenía mi compulsión; Contacté con el IG en Barcelona solicitando Hipnosis y me derivaron a María Jesús, me atendió en dos ocasiones alternando hipnosis con pnl y el resultado fue excelente, actualmente me hago la manicura cada semana y me encanta pintarme las uñas bien rojas.

Testimonio de H.C.

Solicité la ayuda de María Jesús Solavera a principios de 2014, concretamente un tratamiento de hipnosis, conocía a María Jesús por la formación de PNL y lo que me ocurría era que no podía conducir por la ciudad, cuando iba por carretera no tenía ningún problema, pero al llegar a la ciudad, empezaba a sudar y a tener palpitaciones, una vez había llegado a sufrir un ataque de ansiedad al entrar en la ronda, a tal punto, de tener que dejar el coche aparcado en la ciudad y regresar a mi casa en tren, cada vez se iba incrementando el miedo, y solo pensar que iba a conducir me generaba un gran estrés, hasta que ya no podía llevar a mis hijos a la escuela. Iniciamos las sesiones que en total fueron cuatro, ya que aparecieron otros temas que no me esperaba y que estaban relacionados con mi problema, en diez días el proceso empezó a invertirse y cada vez fui tomando mas confianza en mi misma, hasta que de nuevo pude desenvolverme bien en cualquier lugar, carretera, autopista y también en la ciudad, no me entusiasma el hecho de conducir en la ronda, pero puedo hacerlo si es necesario. El resultado fue muy satisfactorio.