La holografía es una técnica avanzada de fotografía que consiste en crear imágenes tridimensionales basada en el empleo de la luz. Para esto se utiliza un rayo láser que graba microscópicamente una película fotosensible. Ésta, al recibir la luz desde la perspectiva adecuada, proyecta una imagen en tres dimensiones.

La holografía fue inventada en el año 1947 por el físico húngaro Dennis Gabor, que recibió por esto el Premio Nobel de Física en 1971. Recibió la patente GB685286 por su invención. Sin embargo, se perfeccionó años más tarde con el desarrollo del láser, pues los hologramas de Gabor eran muy primitivos a causa de las fuentes de luz tan pobres que se utilizaban en sus tiempos.

Originalmente, Gabor sólo quería encontrar una manera para mejorar la resolución y definición de las imágenes del microscopio electrónico. Llamó a este proceso “holografía”, del griego “holos” (completo), ya que los hologramas mostraban un objeto completamente y no sólo una perspectiva.

Los primeros hologramas que verdaderamente representaban un objeto tridimensional bien definido fueron hechos por Emmett Leith y Juris Upatnieks en Estados Unidos, en 1963, y por Yuri Denisyuk en la Unión Soviética. Uno de los avances más prometedores hechos recientemente ha sido su uso para los reproductores de DVD y otras aplicaciones. También se utiliza actualmente tarjetas de crédito, billetes, etiquetas de seguridad, embalajes, certificados, pasaportes y documentos de identidad, así como discos compactos y otros productos, además de su uso como símbolo de originalidad y seguridad.
Fuente: Wikipedia

DEFINICIÓN ABC: El término holograma es un término que se usa normalmente para hacer referencia a un tipo de fenómeno del ámbito visual o de la fotografía mediante el cual el tratamiento que recibe una imagen respecto de la luz hace que parezca tridimensional por contar con varios planos al mismo tiempo. La holografía es una técnica de la fotografía que se interesa justamente por lograr este efecto y que es particularmente común hoy en día en lo que respecta a la creación de imágenes tridimensionales para el cine o el vídeo.

El término holografía y el término holograma provienen ambos del idioma griego en el cual el prefijo holos significa todo, completo y graphos o graphia significa escritura. Así, la holografía es la forma de escritura (en este caso escritura de imágenes) que se caracteriza por representar todas las partes del objeto o de lo que se observa independientemente del tipo de superficie en la que se realice el dibujo o escritura.

El holograma es una imagen que ha sido transformada, reubicándose la luz que la refleja y colocándose de manera tal que a la vista humana el objeto que se representa pueda ser visto en diferentes planos al mismo tiempo, permitiendo entonces que el cerebro de quien la observa complete todos sus planos y la entienda como una imagen tridimensional a pesar de estar hecha en un soporte bidimensional como puede ser el papel. En el holograma, la luz es reconstruida por completo, por el contrario de lo que sucede con una imagen normal que sólo tiene un plano de luz de acuerdo a su posición. En muchos casos, los hologramas hacen también que la imagen parezca moverse por combinar varios planos al mismo tiempo y hacer que el ojo los reciba todos de manera simultánea, simulando así un mínimo movimiento en el mismo lugar en el que se encuentra.

FAYERWAYER-2015: Japoneses crean holograma 3D interactivo que puede sentirse al tacto. El incremento en la frecuencia del láser permite la interacción con estos nuevos hologramas sensibles al tacto.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Tsukuba, el Instituto Tecnológico de Nagoya y el Digital Nature Group (DNG) en Japón han inventado un holograma 3D háptico, capaz de reaccionar al tacto humano, produciendo un interacción nunca antes vista en este campo, particularmente porque antes tocar un holograma podía ser casi mortal.

Como bien explican los chicos de Popular Science, los hologramas actuales generados por tecnología láser, consiguen su efecto óptico al ionizar partículas de aire, que dan origen al plasma sobre el que se proyectan los pixeles que constituyen la imagen, estos puntos de luz, denominados como voxeles, y son relativamente peligrosos, ya que pueden provocar quemaduras graves en la piel y dañar la vista si se entra en contacto directo con ellos.

Ahora, con los nuevos hologramas 3D desarrollados por este equipo de investigadores, puede lograrse un verdadero intercambio de acción y reacción entre el humano y la imagen, con la sensación del tacto siempre presente.