El primer punto a tener en cuenta, es que el especialista o acompañante en Bioanálisis e inversión Emocional “BIE”, debe transitar “el camino” antes de acompañar a otros a través de él, eso quiere decir que será plenamente responsable de adquirir una serie de habilidades de observación, acompañamiento e intervención, que le permitan sostener las experiencias de sus clientes; La responsabilidad de elegir y/o efectuar cualquier cambio de paradigma o de comportamiento específico, es del cliente en su totalidad.

La PNL no solo se relaciona con el Bioanálisis e inversión Emocional “BIE”, sino con todas las ciencias existentes, ya que estudia e investiga el funcionamiento de la experiencia subjetiva humana; Así pués, en la Bioneuroemoción, el acompañante o especialista, utiliza habilidades propuestas en PNL para acompañar a la persona en su proceso de conectar con la emoción primaria, o emoción oculta, tomar conciencia de sus programas heredados y crear su futuro deseado.

Al integrar la metodología de la Programación Neurolingüística, el acompañante o especialista en el Bioanálisis e inversión Emocional “BIE”, está entrenado para observar los procesos Neurolingüísticos de su cliente, sabe como hacer las preguntas para que lleguen a la estructura profunda de esa persona, y detecta los patrones de configuración de diferentes experiencias que hacen rebosar el límite superior de estrés tolerable y puedan devenir en una enfermedad o trastorno de comportamiento; También posibilita importantes cambios de percepción de las experiencias dolorosas emocionalmente, o de dificultad, facilitando y modificando la codificación interna de los programas y curando memorias del pasado a través de Re-aprendizajes; A través de estos reaprendizajes, el cliente es capaz de liberar las emociones de los ancestros, aportando recursos al árbol familiar y de esta forma sanar a todo el sistema.
También identifica creencias limitantes en si mismo y en sus clientes y sabe como facilitar el cambio y trascenderlas, abriendo un amplio espacio a nuevos paradigmas de pensamiento y por tanto a la sanación, al equilibrio y al bienestar. Uno de los modelos mas poderosos de la PNL es La Línea de Tiempo, que nos facilita la detección del conflicto programante y/o estructurante y su posterior abordaje a través de la P: el cambio de submodalidades, la N: los anclajes de recursos o la L: lingüística.

Detecta incongruencias propias y ajenas, y estas incongruencias son la base de cualquier síntoma o enfermedad; También sabe estar alineado constantemente, transmitiendo esta experiencia a sus clientes y fomentando de esta forma la palatina recuperación de la salud y el bienestar.

Al integrar las presuposiciones básicas de la PNL, es capaz de observar desde otros puntos de vista la misma experiencia, compartiendo información valiosa con otros miembros del sistema, haciendo posible profundos cambios de percepción.
A lo largo de las intervenciones, se ponen de manifiesto cuales son los principales valores de la persona y como puede utilizarlos como recursos ante desvalorizaciones del pasado, que se manifiestan como enfermedades en el presente.

Promueve que las personas enfoquen su atención hacia donde quieren dirigir su vida, que salud quieren tener y quienes desean ser, y algo muy importante, en que estado desean experimentar el mundo en el futuro.